Suecia
Mackmyra Brukswhisky
- Afrutado
- Dulce
- Vainilla
Suecia es uno de los países pioneros del whisky en la Europa continental. Su gran nombre es Mackmyra, fundada a finales de los años noventa, que demostró que se podía hacer whisky de calidad con cebada, agua y roble suecos. Hoy hay varias destilerías en el país, y su estilo combina la frescura del clima nórdico con barricas poco habituales, como las de roble sueco. Es una buena muestra de lo que puede aportar un país sin tradición previa.
Historia, estilo y por dónde empezarSus destilerías en el mapa mundi
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En 1998, un grupo de amigos que había ido a esquiar se preguntó por qué no existía un whisky sueco y decidió crearlo. Al año siguiente, Mackmyra empezó a destilar cerca de Gävle, y sus primeros whiskies salieron a mediados de la década de 2000. Después construyó una destilería por gravedad de varias plantas y maduró whisky en una antigua mina y en almacenes repartidos por el país. Su ejemplo animó a otros proyectos suecos, como Box o Spirit of Hven, que también han ganado reconocimiento fuera del país.
Mackmyra usa cebada sueca y, en algunas versiones, ahúma la malta con turba y ramas de enebro. Su sello son las barricas de roble sueco, que aportan especias, madera y un punto amargo diferente al del roble americano o europeo. El clima frío hace que la maduración sea lenta, y los whiskies suecos suelen ser frescos, con fruta, cereal y especias. Las ediciones especiales exploran barricas de vino, de bayas nórdicas o de jerez, siempre con un aire escandinavo propio.
Perfil de sabor medio del whisky sueco en el catálogo (3 whiskies)
El Mackmyra Svensk Ek, madurado en barricas de roble sueco, es la mejor forma de conocer el estilo del país: fresco, con fruta, vainilla y las especias propias de esa madera. Es un buen whisky para compararlo con un single malt escocés y notar cómo cambia el sabor según el roble, incluso con una receta de cebada parecida.
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